MAR DE CREBAS Y DE CRIATURAS FABULOSAS

11   /   06   /   2023

GAIAS CIDADE DA CULTURA

INTERVENCIÓN ARTÍSTICA DE ALEJANDRA SAMPEDRO 

EN LAS TORRES HEJDUK

 COMISARIADA POR MARÍA DÍAZ Y ARACELI TORRES 

DE ABOUT ART AGOSTO - OCTUBRE 2013

CIDADE DA CULTURA

 

 

 

 

Intervenir un elemento arquitectónico como las Torres Hejduk de la Ciudad de la Cultura, que ya forman parte del paisaje compostelano y que tienden a ser un símbolo de modernidad vinculado a las Torres de la Catedral como referente cultural, es una idea motivada por nuestra admiración hacia el arte ambiental y hacia su principal exponente, el artista búlgaro Christo y su pareja Jeanne-Claude, cuyo trabajo se caracteriza por las intervenciones artísticas relacionadas al movimiento Land Art y por el empleo de tejidos para cubrir elementos de los espacios públicos y naturales.

 

Actualmente existen acciones sociales relacionadas con el arte ambiental, como es el movimiento Urban Knitting, que nace en Holanda en el año 2004 y se desarrolla casi simultáneamente en múltiples países del mundo con intervenciones urbanas basadas en la utilización de piezas de tejido, realizadas en ganchillo o calceta, que ocupan un espacio de manera no permanente y al contrario que otro tipo de actuaciones, no dañan el entorno, montándose y desmontándose con facilidad.

 

Partiendo de estos referentes, surge este proyecto de intervención basado en el trabajo  artístico "Mar de Crebas" de Alejandra Sampedro, con quien tenemos una relación continuada desde que fue seleccionada en el año 2011 en el certamen NOVOS VALORES del Museo de Pontevedra, donde se presenta por primera vez su obra “Autómata”, realizada a base de crebas de cerámica recogidas en el litoral de Cabo Silleiro (Baiona, Pontevedra), que nos llamó especialmente la atención. La pieza de Sampedro tenía además una expresividad poco habitual y un mundo detrás que a priori la alejaba del resto de las obras que contenía la exposición por su universo peculiar y de gran originalidad, fijando su atención en la representación humana, con figuras sombrías, rudas y al mismo tiempo frágiles.

 

Mar de Crebas es la consecuencia de las experiencias de vida de Alejandra Sampedro, junto con un pensamiento crítico, cuyo fruto es un trabajo completo y diversificado, con base escultórica, que pretende transformar durante tres meses las Torres Hejduk y crear un contexto ideal para su proyecto, en el que las piezas de bulto redondo y los alto relieves conviven con fotografías artísticas que tienen una clara función de localización. Las redes de colores que cubren las torres, emulan el faro viejo de Cabo Silleiro, donde el abuelo de la artista trabajó como farero y donde aparecen muchos recuerdos de la infancia. Un lugar misterioso, lleno de leyendas relacionadas con naufragios y extraños sucesos, además de albergar una vieja batería militar y el antiguo vertedero de Baiona, donde las crebas cerámicas y de porcelana llegan desde orígenes tan dispares como Alemania, Francia, Portugal, China o Galicia, y el mar las devuelve perfectamente pulidas en multitud de formas y colores.

María Díaz Rey

Araceli Torres Fernández

ABOUT ART

 

Cuando en el año 2011 empezamos a seleccionar artistas para nuestro proyecto expositivo  "XERACION 80: a natureza dos estados intencionais da muller", celebrado el año siguiente en el Pazo da Cultura de Pontevedra, nos acercamos al estudio de Alejandra Sampedro. Allí, junto a su gata, convivían una serie de extraños seres marinos compuestos de corchos y piezas cerámicas, entre otros materiales como cristales pulidos o tapones de las antiguas botellas de gaseosa y nos llamó especialmente la atención el cuidado y el orden sistemático que había en las diferentes cajas de cartón, donde las crebas cerámicas se separaban según sus formas, tamaños y colores. Además figuras humanas a escala real esculpidas en porexpán y manteniendo posturas imposibles, todavía inacabadas, aparecían en las habitaciones como seres terribles despellejados, a los que Alejandra iba cubriendo poco a poco con crebas a modo de teselas, y siempre, en algún detalle sutil, un guiño humorístico dulcificaba la escena.

 

Alejandra Sampedro (Valencia, 1988), a pesar de su corta edad, tiene la capacidad de conmover a través de su obra. Con sus piezas atrae miradas y transmite ideas y sensaciones, y cuanto más nos adentramos en su mundo, más nos engancha con su historia que poco a poco vamos descubriendo a base de fijarnos en nimios detalles estratégicamente ubicados y seleccionados sin estridencias, como es ella, humilde e  inteligente, con un proyecto excesivamente maduro para su edad.

 

Mar de Crebas tiene además una clara impronta gallega que se vislumbra en el propio título, relacionándose con la costumbre de "andar ás crebas": "recorrer la playa en busca de restos útiles, una actividad complementaria de la economía litoral. En castellano derivado del sajón, ir al raque. Los crebeiros o raqueros conseguían llevarse para casa una buena viga, leña para el fuego, sogas para un apaño. Si había algún gran naufragio, el botín podía incluso venderse. La historia y la leyenda nos cuentan incluso peculiares rogativas y crueles trucos para confundir a los navegantes en noches de tempestad". Además, las redes instaladas sobre la torre de cristal, los grandes cilindros y el interior de ambas torres, nos trasladan al mundo de la pesca y del mar, en un contexto de animales fabulosos y monstruos marinos que llenan de magia el entorno del Gaiás, reforzando sensaciones con la luz instalada en el cuerpo superior de la Torre que se encenderá intermitentemente en la noche, en los precisos momentos pautados por la artista. Se trata pues de generar emociones, sinestesias... y de sorprender, introducirnos en un mundo de fantasía basado en hechos reales y mitológicos, sin duda un lugar para la magia y la reflexión, para no dejar a nadie impasible y apto para todos los públicos, y avisamos, no será necesario haber leído a autores posmodernos para entender la obra, solamente abrir la mente y usar la imaginación, y dejarse llevar...