Buscar
  • Alejandra Sampedro

Urnas de Barro EMAO Vigo

Muestra de mi proyecto de fin de estudios de cerámica artística en la escuela de Artes y oficios de Vigo. Llevé a cabo una serie esculturas que son Urnas funerarias. A través de estas piezas he investigado tanto lo orgánico como lo matérico.


Las urnas son monumentos en lo íntimo. Devuelven al mundo una presencia que solo vive en la memoria, sin distraer ni edulcorar las emociones que el recuerdo, de quien observa, evoque.

Estas piezas hablan en el idioma de las texturas, las formas y los colores. Son materiales, y están sujetas a las mismas leyes que actúan sobre la persona que albergan. Algún día se quebrarán y con ellas se llevarán las emociones con las que fueron creadas, y las que sus propietarios les otorgaron.

Así, nos recuerdan la fragilidad de la vida. Nos dicen que quién fue ya no es. Y es en ese momento en el que se convierten en un monumento a la vida; cerrando con la persona que dialoga con la pieza, la construcción de la misma.

Mis manos trabajaron arcillas, óxidos y pizarras para guardar lo intimo y lo efímero. Expuse a los hornos a trabajar a una temperatura mas baja de lo habitual, pues mi gesto buscaba la porosidad del material que soporta esta historia.


Quién fue ya no es más. Su vida se quebró, y esa fragilidad tiene un eco en mi. Un sonido universal y particular, de eso que también esta en mi porvenir.

En mis días evito plantearme mi propia finitud, aferrándome a la acción en el mundo. Elevo la mirada y me encuentro con una obra que me devuelve, quizás por un instante, al hecho patente y potente del fin.

Monumental por concepto, Frágil por significado. Con estas urnas le canto a la vida, y a sus matices, a sus grietas y sus modulaciones, a sus desafíos. No es mi voz quién canta, son mis manos, y mis ojos.










0 vistas